| Fotografía: Patricia Bertacchi |
Mi criolla
Sostenía su boca
entre riendas que obedecía
acaricié su cuello
me acerqué a su oído
y en los susurro
que solo ella comprendía
le agradecí sus andares
sus vueltas y rayadas
sus embestidas en la manguera
a mi fiel compañera
"rubia" de cabos negros
tan rebelde y tan tierna
tan hermosa esa criolla
como la mujer que me espera.